Viernes, 31 Oct

¡Bienvenidos!

Decacordio: Instrumento de diez cuerdas

Salmos 115:5-7

1 boca, 2 ojos, 2 orejas, 1 nariz, 2 manos y 2 pies

Decacordio


El ídolo hecho por el hombre tiene estas cuerdas pero sin ningún temple y tan destemplados son los que los hacen.

Dios las tiene en movimiento y a perfección. El hombre creado a imagen de Dios también las tiene y por eso viene la palabra: Alabad a Dios con decacordio, es decir, todas estas cuerdas deben vibrar de alabanza para el que las formó.

Tal encordado por persona, pues Dios también es esa persona, pero eso sí, en grado perfecto. Job 13:8 (RVA). Lamentable que la versión revisada cambió tal texto.

De cada cuerda de estas podemos hacer un largo discurso, o sea, darles el temple a cada una y sería Dios adorado con decacordio.

Boca: Es la primera cuerda para templar. Por su medio se ingieren los alimentos que no contaminan; pero por su medio salen las palabras que lo salvarán ante el juicio o lo condenarán.

Ojos: Estos son la lámpara del cuerpo, por allí se encandiló la mujer, viendo el árbol que nos condujo a todos hasta ver lo que no tenemos que ver o ver las maravillas de la ley de Dios.

Orejas: Los sonidos al espíritu entran con la enorme capacidad de oír la voz de Dios o rechazarla.

Nariz: Nadab y Abiú dieron con su perfume un tan mal olor a Dios, que les produjo la muerte. ¿Somos buen olor en Cristo o de muerte por no tenerlo?

Manos: Estas guardan la casa o derraman sangre inocente. Pueden abrir las escrituras o disparar un arma contra otro. Hacer un incendio o apagarlo.

Pies: Estos pueden ganar millones golpeando una pelota o llevar las buenas nuevas del evangelio al mundo.

Que el Señor nos ayude para ser la clase de instrumento que produzca las notas que son de su agrado.

8 de Mayo de 2011
Está aquí: Inicio > Artículos > Noel Ospina Muriel > Decacordio: Instrumento de diez cuerdas